Este cuento ganó un concurso de microcuentos de desamor en España, como el libro no se consigue sino en ese país lo comparto con ustedes de manera dígital. 

 

AMOR DESIERTO

Empezaron observándose bajo el sol del desierto, con las miradas surgió la duda «¿soy capaz de amar?», y de duna a duna, reconocieron el veneno que viciaba sus cuerpos.

«Te amo», dijo la rana. «Te amo», dijo el escorpión. Se besaron, él clavándole su aguijón ponzoñoso, ella impregnándolo con la toxina de su piel.

Frente a frente, tumbados en la arena se contemplaban agonizantes. Aun con el veneno carcomiéndolos esperaban para saber quién resistiría más y declararse vencedor.




TRASEGAR

Ella empezó a caminar. Su marcha era sombra de muerte y paso desolado. Su punta afilada penetraba y su cola metálica quemaba, era diseño de hombres, utilizada por hombres, destructora de hombres.
Su recorrido terminó cuando hurgó, destruyó, rompió. Se incrustó fieramente en la masa gelatinosa del cerebro, haciéndolo estallar contra las paredes blancas del hospital mientras los doctores observaban y analizaban la conducta psicótica.
Al final la bala logró su cometido: matar al artífice…