EL FALLIDO HABIBI DE LAS CONVERSAS





EL FALLIDO HABIBI DE LAS CONVERSAS

Autora: Melek Khan

El islam no solo una religión sino también un estilo de vida, un estilo de vida que atrae a muchas generaciones de diferentes estratos sociales, gente con diferentes pasados, diferentes anhelos. Es islam la religión que más crece día a día y que pese a las opiniones de los medios sobre el supuesto abuso y cosificación de la mujer como parte de la fe musulmana, sorprendentemente son más y más las mujeres buscan de este y lo aceptan en su corazón.

Es impresionante la cantidad de mujeres que llegan a las mezquitas a conocer más sobre esta religión a pesar de tan mala publicidad, y luego de confrontar lo que dicen los medios con nuestro sagrado Corán y las enseñanzas del profeta (saw) ven la luz y descubren la verdad de este mensaje y terminan aceptándolo amándolo y dándose cuenta que en islam la mujer no es un objeto sexual, o una esclava del marido o del padre, que tampoco es menos que el hombre y que ella tiene derechos y deberes en la misma medida que los hombres.

Hace más de catorce siglos el Corán le otorgó a la mujer derechos que en occidente apenas se concedieron hace cien años o un poco más, le concedió el derecho a la propiedad, el derecho al divorcio, el derecho a heredar, le equiparó sus derechos a los de los hombres, ¡Todo esto hace catorce siglos! Mucha gente dirá “pero esto como es posible si es una religión absolutamente retrograda” , bueno pues basta con leer e instruirse para darse cuenta como los medios le hacen lavado cerebral a las personas y les siembran opiniones e ideas que son muy poco acertadas con la realidad.

En el islam la mujer tiene un estatus tan alto que cuando es madre tiene a sus pies el paraíso y es merecedora de un trato tres veces más amable que el padre (Bujari 5971) , cuando es hija es causa del paraíso de sus padres por apoyarla y mantenerla hasta su madurez (Ibn Hambal 2104) y como esposa merece y debe ser tratada con el mejor de los tratos (Corán 4:19).

Todos estos derechos y estas garantías dadas a la mujer permiten que la mayoría de latinas nos enamoremos del islam, pues son cosas que no teníamos en nuestra antigua religión, o que ni siquiera nos habíamos puesto a reflexionar, así aunado a la lógica del mensaje de paz y la unicidad de Dios aceptamos este mensaje y empezamos este viaje a través del islam.

Nos enfrentamos con cosas nuevas como el perjuicio de cubrirse, el de usar el velo, el tener que aprender el idioma árabe, aprender el salat, la necesidad de buscar el conocimiento, la nueva terminología, los modales islámicos, y definitivamente un nuevo círculo social.

Muchas de estas nuevas chicas conversas enfrentan estos nuevos retos de forma individual, algunas con mayor dificultad que otras, algunas toman más o menos tiempo que las otras en adaptarse a este nuevo estilo de vida.

Varias cosas les pueden inquietar y causar dificultad, pero hay un tema en el que muchas conversas afrontan problemas y este tema es el (corazón) pues muchas de estas chicas han tenido pareja previamente o tienen pareja , y no están acostumbradas a estar solas ya sea por temor a la soledad o dependencia emocional o simplemente por ser un estado no experimentado con anterioridad, es allí cuando las enseñanzas de esta nueva religión le informan a la nueva musulmana que las relaciones afectivas por fuera del matrimonio están prohibidas en la religión.

Ooopss, “¿cómo así que no puedo tener novio? ¿Soy pecadora porque tengo un amigo con derechos? ¿Pero como voy a terminar con mi novio de toda la vida por esto? ¿No creo que amar sea pecado?” Etc., son algunos de los interrogantes que surgen en la mente de la conversa quien empieza a sentir una preocupación pues al abrazar el islam quiere empezar de ceros y aprovechando que los pecados con anterioridad a la chajada (testimonio de fe) son borrados, muchas se esfuerzan en empezar el camino bien en practicar el islam como debe ser y sienten la necesidad ya sea de legalizar sus relaciones haciendo que su chico se convierta al islam o terminando con la relación afectiva existente, cosas que definitivamente no son fáciles especialmente si se trata de mujeres con algún tipo de dependencia emocional acostumbradas a tener siempre pareja y a la necesidad de tener un hombre a su lado.
Aunque no es fácil y toma tiempo estas mujeres se encargan del asunto y sortean ese obstáculo en la mayoría de los casos terminando su relación amorosa, ¡¡¡listo!!! superada esa etapa la nueva musulmana continúa su viaje a través de la nueva religión.
Pero algunas sienten ese deseo en su corazón y esa necesidad de tener pareja, es allí donde aparece la palabra “matrimonio” única opción aceptada de una relación afectiva en el islam, ojo que esta palabra no surge de la nada en las cabezas de las nuevas creyentes, sino que más bien es el resultado de la persuasión de lo que dominaré “las hermanas” ( grupo de musulmanas en la mezquita o centros de estudio con las que la nueva chica comparte) quienes casi que de inmediato tratan de persuadir a la nueva musulmana sobre la importancia de casarse, a veces el concepto del matrimonio también llega a la nueva musulmana como el resultado del constante desfile de presumidas que andan chateando en su celular con el “habibi árabe” o con las comprometidas virtualmente que no paran de repetir que su prometido es extranjero y musulmán de nacimiento y muuuuuuuy romántico y que le habla en otro idioma o que le recita Corán o le enseña islam...

Cierto o no estas actitudes y comportamientos comienzan a meterse en la cabeza de la conversa y esta empieza a interesarse por el matrimonio, de repente el interés con que entró al islam se equipara al interés por encontrar a su “príncipe persa” y empiezan a sacar frases tan rebuscadas como “quiero un hombre musulmán para que me enseñe islam”, “quiero aprender por eso quiero un esposo que me ayude con eso”. No me tomen a mal, pero digo tan rebuscadas porque es que quien dijo que el conocimiento está en manos del “habibi árabe”, de dónde sacan estas chicas que no pueden aprender en los grupos de estudio de las mezquitas o de las mujeres inclusive online en sitios confiables con estudiosos decentes reconocidos y aceptados, ¿porque esta necesidad de que el esposo sea el que le enseñe? ¿Dónde queda la obligación de buscar el conocimiento?

Lamentablemente algunas de las nuevas musulmanas dejan de lado el aprendizaje de su religión y como resultado no tienen idea de sus derechos, no tienen idea de lo que está permitido y lo que no, no tienen idea como protegerse de aquellos “lobos feroces caza-conversas” que abundan en las redes, no saben cómo distinguir entre un musulmán practicante y el embustero musulmán, muchas se involucran en relaciones virtuales que terminan en enamoramiento profundo por parte de ellas y en un juego para los “habibis árabes”, pues siendo prácticos en muy pocas ocasiones estos chicos toman en serio a estas hermanas, aprovechan el internet y la ignorancia de la mujer para realizar actos impropios de un creyente, actos que estos jamás harían con una musulmana de cuna que conoce su religión y sus derechos y los limites.

En muchas de estas relaciones virtuales la chica jura y está convencida que está comprometida con su amado, pues este casi que de inmediato que la conoce le pide matrimonio, y nosotras como buenas latinas pensamos (eh este está loco, ni lo conozco) y expresamos nuestro deseo de conocerlo pero no de casarnos aun, pues estamos precavidas y queremos ver hasta dónde van las cosas y como es el chico.
Durante este intervalo de tiempo el “lobo feroz caza conversas” aprovecha y le hace creer a la chica que son prácticamente esposos, que la demora es que termine sus estudios para irla a buscar, o que es cuestión de visado o de buscar la aprobación de sus padres, en fin hay muuuuuchas excusas que las mujeres se creen completicas, durante este tiempo ocurren cosas como intimidad virtual, intercambio de imágenes impropias, control sobre la chica, y el alimento diario y constante de esa falsa ilusión de matrimonio.

Pasado el tiempo estos hombres se aburren y si bien la chica es afortunada y este le dice la verdad “estoy comprometido con mi prima, pero yo no quiero, yo te amo a ti , pero me tengo que casar con prima” o “la verdad mis padres me casaron muy joven y yo no amo a mi primera esposa, tenemos muchos problemas pero contigo es diferente, estoy enamorado de verdad y quiero que seas mi segunda esposa” o le sale con la típica “mis padres no aceptan una conversa”, no se asombren esto pasa todos los días y hay más excusas en el ranking.

Al final la musulmana en proceso termina decepcionada con el corazón roto más arrepentida que antes con su Creador por haber ignorado las normas establecidas en el islam y por haber caído en el juego del shaitan, algunas dejan el islam, pero otras al contrario se acercan más a Allah, Todopoderoso, se dan cuenta como las enseñanzas de nuestro Profeta tienen su propósito y se arrepienten ante el Creador y vuelven a empezar ya más prevenidas, más fuertes, buscando el conocimiento y preocupándose más por su relación con Allah, contemplando el matrimonio como una posible opción que vendrá insha Allah.
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Por su parte los “príncipes virtuales árabes” siguen cazando conversas en la red, ojo aclaro no son todos pues existen hombres serios, musulmanes practicantes y honorables también en el mundo virtual que buscan su otra mitad, que mueven cielo y tierra y llegan a los países de las musulmanas a sacarlas de sus casas con el honor que es debido, a casarse como lo estableció Allah subhana wata’Allah en el Corán, que les dan sus derechos como mujeres decentes que son.

Como reflexión queridas hermanas especialmente las nuevas en el islam, no se queden con el “necesito completar la otra mitad de mi Din” trabajen en ustedes, trabajen en la mitad que ya adquirieron con la chajada (testimonio de fe), cuiden y cultiven esa mitad con conocimiento, practica, y adoración , dejen de soñar con el amir Kemal, Rashid, etc., de las novelas turcas de la tarde, si quieren un creyente sincero y piadoso afánense por serlo primero ustedes, no importa que las hermanas presuman su “habibi” nosotras estamos en este viaje con un solo propósito y ese es el Paraíso, el conocimiento es obligación personal así como la oración, paremos de idealizar y empecemos a concentrarnos en lo que verdad nos debe importar, rodéate de gente piadosa, has mucha suplica, aprende y ten la seguridad hermana mía que cuando eres sincera en tu adoración y le pides al creador él te dará cuanto mereces en el tiempo correcto, así que a conocer primero nuestros derechos y ahí si a buscar marido queridas….

Articulo del muro de la hermana Melek Khan.




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