SIGUE TU PASIÓN 


¿Cuantas veces no hemos escuchado este consejo? Lo leemos, lo vemos en muchos lugares, pero ¿qué tan cierto es?

Seguir tu pasión te puede llevar a confusión y frustración ¿por qué? 

En esta era hiperconectada sucede que no sabemos cuál es nuestra pasión, o que tenemos muchas al mismo tiempo, queremos viajar, ser personas de éxito, tener un trabajo estable, aprender idiomas, tener hijos, sembrar arboles, escribir libros, marchar por toda clase de causas y un etcétera interminable, esto hace que no sepamos realmente que queremos y siempre estemos nadando sin rumbo, en una confusión que parece "seguir la pasión" que queremos, pero que en realidad no tiene fundamento.

La frustración viene porque estamos frente a metas sin final, parece que nunca logramos llegar a nada, terminar algo, siempre en constante búsqueda de la "pasión", de lo que nos motiva, siempre persiguiendo una estela interminable, y eso genera un sentimiento de fracaso que lleva, entre otras cosas, a la depresión.

Ese tan sonado consejo: "sigue tu pasión", no es sino una invitación al desastre.

Hoy día se recomienda generar una T, ¿que es esto? una base solida, un rumbo que se quiera conseguir, que es el sostén vertical de la T, y además adquirir conocimientos superficiales, en toda clase de temáticas, que nos ayuden a mejorar, afianzar y perfeccionar la base solida, y que enriquezca nuestra vivencia, ese se constituye como el travesaño horizontal de la T

De esta manera, podemos desarrollar una pasión o vocación solida, a la vez que alimentamos muchas otros aspectos que nos gustan, pero que no son nuestra meta, y que a la postre van a hacer mas rica nuestra vocación. 




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